Caminar, positivamente

Sube el volumen, de ser posible pantalla completa, presta atención, no es publicidad a la canción, es el mensaje lo que me cautivo, expresarlo mejor: No podría… un, dos, tres

“Busco el beso, la revolución, un mensaje que hable más de amor:

Las caricias para el corazón, de esta tierra que alguien lo rompió.

Busco el gesto lleno de valor, que nos traiga el cuento y la versión; dónde el lobo que nos engañó: Mira al niño y le pide perdón.

Caminar, poner sonrisa a cada paso y respirar, será bonito lo que quede por llegar, mirar al frente y no bajar la vista nunca más.

Busco el viento que traiga esa voz, que se lleve al pésimo escritor, de este cuento que no nos durmió, robando el sueño así nos desveló…

Retirar, la cara rara la que no deja avanzar, quitar los miedos que se vayan a pasear, y que septiembre no nos quite la ilusión jamás.

Voy caminando, y a esta herida le queda un rato todavía, despertar y que pase la verdad: llegó la hora de empezar.”

–        Caminar de Dani Martin –

Empezamos sonriendo 🙂

porque “ellas” son gratis, a ti y a mi nos hacen llenar la vida de emociones, y con razón William Shakeaspeare dijo: “Es más fácil obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada.”

Se que hay heridas que les falta secar, y habrán miedos y ansiedad… tal vez si tratamos de verlos desde fuera, nos será más fácil llevarlos, igual tenemos que avanzar, no dejemos que las “caras raras” nos corten la alegría de ser y estar, levantemos la vista, abracemos nuestras ilusiones, sueños, …

¿Sabes que hay una metáfora de las hojas secas? Que nos ayuda a manejar, los miedos, el estrés, la ansiedad, o simplemente llamarla como un recreo para emociones positivas (por ejemplo cuando te aburres en la rutina del día o en la ansiedad antes de entrar al dentista)…

–         Imagina un río tranquilo, que fluye, y se extiende, lejos (lo ves perderse entre la naturaleza en el horizonte) ahora, imagina que tienes una bolsa del color que quieras, negra, naranja, azul… primero la soplas para desplegarla, y luego colocas allí, lo que no quieres que este, … la pones sobre una hoja seca en el río, y vez como lentamente se aleja… va flotando, cada vez más lejos de ti,… hasta que desaparece  por completo, en el cause infinito del río.

Puedes usar tu río, cada vez que te encuentres triste, tenso, … las veces que necesites.

Puedes usar tu río, cada vez que te encuentres triste, tenso, … las veces que necesites.

Y lo mágico del rió es que si ves vertiente arriba y necesitas cosas bellas, felicidad, alegría, también puedes tener una hoja seca, que te trae gotas de sonrisas, flores, optimismo, serenidad…

 Es como tener botones que te ayudan a ir venir, – yo más que el río, uso el mar -, porque me gusta cuando las olas se llevan lejos a kilómetros todo “lo no tan positivo” y me gusta encontrar en la playa conchitas, que al voltearlas, me regalan sonrisas, actitudes, valores, paz, soluciones, bienestar, autoestima, fortaleza y ¿Por qué no decirlo? Alguna idea. Más como dice Dani, buscar lo bonito, que siempre lo hay, caminar, unas veces a un paso, otras a otro ritmo, habrán veces que me toque respirar un poco profundo, con la esperanza que siempre el avanzaré (como tortuga o como libre) y que habrá un mejor mañana.

 

Autor: María Asturias

Fotografía: María Asturias

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A mi me relaja el mar, ¿ y a ti?